lunes, 22 de febrero de 2016

Y Obama viene a la otra orilla...

Presidente de Estados Unidos Barack Obama
Desde hace varios días una noticia ocupa titulares en todos los medios de prensa: El presidente de Estados Unidos visitará Cuba. En realidad será todo un acontecimiento pues el último mandatario norteamericano en ejercicio que estuvo en la Isla fue Calvin Coolidge en enero de 1928. Sin lugar a dudas, será algo histórico.
Como ocurre con todo, la noticia cayó bien a algunos y mal a otros, hay quienes ya tildan a Obama de comunista, y otros, hasta de oportunista.
Según anunció el pasado sábado en su discurso desde la Casa Blanca: “Me reuniré con el Presidente Raúl Castro para discutir cómo continuar normalizando las relaciones, incluido hacer más fácil el comercio, el acceso a Internet de los cubanos y la apertura de negocios propios". Y aunque ha declarado que también estará en contacto con disidentes y miembros de la sociedad civil, para algunos, como el senador Marco Rubio y el candidato presidencial Ted Cruz, ambos de origen cubano, consideran la visita como "una concesión al Gobierno de Raúl Castro", por lo que han criticado el viaje de Obama a la isla, al igual que el exilio cubano en EE.UU.


Los cubanos de acá dentro,  opinan de todo, la mayoría lo ve bien, como la posibilidad de que se establezcan buenas relaciones con el antiguo enemigo, lo que también sabemos, no será mientras no se levante el bloqueo. Para algunos, todo seguirá igual.
Muñequitos rusos
Muñequitos norteamericanos
Yo, he pensado en tantas cosas,  desde que leí la noticia por primera vez, vino a mi mente Orlandito, conocido como Loreta, el homosexual más famoso en Manzanillo antes de la apertura gay que estamos viviendo ahora, no sé por qué me acordé de Loreta -ya fallecido- y todo lo que pasó por su orientación sexual. También se repite en mi mente lo sucedido hace varios años a mi amiga inseparable, cuando fue analizada por decir que los muñequitos norteamericanos eran mejores que los rusos, y muchas, muchas cosas que me han sucedido, como cuando me llamó aquella compañera (actualmente cubañolita) para que le dijera a dónde Fulana pasaba correos, porque si era a Estados Unidos, !!!!!!! y se repite una y otra vez parte del estribillo de Buena Fe
"Bailando con los Van Van, oyendo a Silvio y Pablito,
Haciendo cola pa'l pan, o compartiendo traguito.
La dignidad y la distancia son más de noventa millas.
Yo decidí a cuenta y riesgo quedarme aquí en esta orilla."
... y ahora que lo estoy escribiendo, me doy cuenta del por qué recuerdo estos momentos, porque todo cambia, porque como dicen "como cambian los tiempos Venancio, quién lo diria!!!"...
La vida da tantas vueltas, en fin, que viene Obama a Cuba, y yo, como tantos otros, tengo la esperanza de una mejoría...

Video en YouTube La otra orilla

La otra orilla
               Frank Delgado y Buena Fe

Yo siempre escuché hablar de la otra orilla
Envuelta en una nube de misterio.
Allí mis tíos eran en colores,
Aquí sencillamente en blanco y negro.
Había que hablar de ellos en voz baja
A veces con un toque de misterio.
Y en la escuela aprendí que eran gusanos
Que habían abandonado a su pueblo.
Bailando con Celia Cruz, oyendo a Willy Chirino,
Venerando al mismo santo y con el mismo padrino.
Allá por la sabuesera, calle 8, Hialeah,
Anda la media familia que vive allá en la otra orilla.
Un día tío volvió de la otra orilla
Cargando con su espíritu gregario
Y ya no le dijeron más gusano
Porque empezó a ser un comunitario.
Y al fin llegó el fatídico año 80
Y mi familia fue disminuyendo
Como años antes pasó en Camarioca
El puerto del Mariel los fue engullendo.
Bailando con Celia Cruz, oyendo a Willy Chirino,
Venerando al mismo santo y con el mismo padrino.
Allá por la sabuesera, calle 8, Hialeah,
Anda la media familia que vive allá en la otra orilla.
Aún continúa el flujo a la otra orilla
En vuelos regulares y balseros
Y sé que volverán sin amnistía
Porque necesitamos su dinero (o su consuelo, yo no sé).
Se hospedarán en hoteles lujosos
Y pagarán con su moneda fuerte
Y aquellos que les gritamos escorias (como yo)
Tendremos que tragarnos el nombrete (no digo yo).
Bailando con los Van Van, oyendo a Silvio y Pablito,
Haciendo cola pa'l pan, o compartiendo traguitos.
La dignidad y la distancia son más de noventa millas.
Yo decidí a cuenta y riesgo quedarme aquí en esta orilla.
Bailando con Celia Cruz, oyendo a Silvio y Pablito.
No le digan más escoria, que esos son los marielitos.
En mezcla tan informal, merengue con platanito.
Puede que el pan se demore, aguanta hermano un poquito.
Por mucha escasez que haya, yo te brindaré un traguito.
Esa emisora mi hermano, ponla un poco más bajito.
Dice que vienen llegando, cuidado con tu optimismo.

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