martes, 22 de marzo de 2016

Dios te bendiga


Ebenezer padece Sicklemia

Ayer conocí a Ebenezer, un pequeño que quizás por similitud con su nombre se empeña en mostrase como una “roca de ayuda”. Y es que al conocer la historia de Ebenezer, pensamos en la necesidad de ayudarlo, de alentarlo, de animarle, sin embargo, él, en sí mismo es ayuda, aliento y ánimo para los demás. Les cuento:
Llegué hasta la Sala de Oncohematología del Hospital Pediátrico de Manzanillo, antiguo Hospital Caymari, hoy Hermanos Cordovés. No voy a negar que al entrar en aquel lugar sentí que mi cuerpo se estremeció, por el recuerdo inevitable de lo que implica estar ahí, no ahora como visitante, sino como paciente de oncología. Un escalofrío que trajo hasta mi mente la sensación de los sueros salvadores, me hizo sentir pena, por qué no decirlo, pena de aquellos pequeños que ya enfrentan la odiosa enfermedad.
Una sala limpia, escrupulosamente limpia, cualquiera diría que acogedora.  Y en uno de los cuartos estaba Ebenezer.